Debido a la avalancha de mensajes y mails (han sido 2, pero exagero un poco, como en las manifestaciones) preguntándome por la extraña enfermedad que ataca en nuestra propia cara sin que podamos hacer nada para evitarlo (salvo comprar una máscara) He decidido tomar cartas en el asunto y contribuir a terminar con este extraño brote para que no se convierta en la nueva gripe del pollo, cunda la alarma y sea demasiado tarde.
Voy a poneros unos cuantos ejemplos de este mal, para que podáis identificar los síntomas y saber si vosotros o los que os rodean estáis contaminados. Estas pequeñas fotos pueden ayudar:
Es un teletubi? Uno de los lunnis? no amigos, no, es mi querido Daniel Esteban. Como ya os he contado, este fué uno de los primeros sujetos en contraer la enfermedad. Os prometo que él en realidad no es así (aunque sería gracioso, ¿verdad?), como sabeis, los sintomas sólo se aprecian a traves de una fotografía, y este es un buen ejemplo.
Al igual que en la anterior, en esta siguiente foto (que es ya de hace un par de años) se puede apreciar claramente que el efecto en Esteban es muy concreto: Le hace parecer un extraño dibujo animado.
Estas siguientes imagenes son más ejemplos de lo atroz que puede llegar a ser este mal: Son gente normal, del montón, pero que ante las lentes de las cámaras se transforman en... en... Bueno, mejor que lo veais por vosotros mismos.
Más extraños son algunos casos en particular, como por ejemplo cuando se da en niños muy pequeños, es especialmente frustrante ver como ese niño va a sufrir toda su vida, como es el caso del pobre niño de la izquierda. Y tambien hay casos muy muy comunes, tanto, que ya nos hemos acostumbrado a ellos y hasta nos hacen gracia, como el de la fotografía inferior (¿os suena?)
Y para terminar esta exposición de los horrores, he dejado para el final el peor de los casos posibles: Porque cuando el virus ataca a personas normales y corrientes, gente del monton y que nadie se pararía a mirar con especial interés, pues bueno, que se la va a hacer. Pero cuando ataca a personas jóvenes, guapas, y maravillosas (aquí me he pasado un poco con el peloteo, lo se, pero es que no soy muy objetivo, y además estoy bajo amenaza de muerte)es cuando peor se pasa. Este es el caso de una chica que conozco un poquillo (bueno, algo más que un poquillo). Aquí teleis la imagen. Sin palabras.